miércoles, 10 de abril de 2013

Ser presidente de un país como Venezuela

Todos estos días he observado con detenimiento lo que ha sido la campaña electoral para las presidenciales de Venezuela luego del fallecimiento de Hugo Chávez  en esta campaña los candidatos con las opciones mas fuertes son Nicolás Maduro y Henrique Capriles, existen otros candidatos en la mesa, pero realmente pienso que son candidatos para hacer bulto o están contagiados por un fenómeno en el cual cualquiera quiere o cree poder ser presidente.

Esto me lleva a pensar dos cosas fundamentales que van estrechamente ligados al desarrollo económico, social y cultural de un país:

Uno la capacidad de gobernar y cuando me refiero a capacidad, no me refiero a solo montarse en el mando para dejarse llevar por la marea, me refiero a la capacidad de toma de decisiones  estrategias políticas, diplomacia con países aliados y fundamentalmente estrategias económicas para mejorar la calidad de vida de los Venezolanos.

Es ahí cuando me pongo a analizar a los candidatos que se encuentran disputando el puesto en Miraflores y a observar sus facultades, la propuesta sobre la mesa y sinceramente me cuesta creer que en el pueblo haya un nivel de ignorancia tal que causa miedo.

Cuando escucho a Nicolás Maduro en las marchas no me canso de escuchar la palabra Chávez unas 100 veces o más, en un discurso lleno de mensajes populistas de esos que les gusta escuchar al pueblo que aplaude sin cesar, ya sea, por que le gusta el candidato, por que  lo está viendo el jefe de recursos humanos de su institución o por que le están cobrando un favor eternamente.


Al cabo de 30 minutos escuchando tal estruendo populista cargado de palabras tales como "Imperialismo, la derecha, capitalismo salvaje, entre otras" trato de extraer la idea principal de todo este mitin político en el cual no se muestran ideas nuevas, proyectos o acciones a tomar. Por el contrario, pareciera ser un re-branding de el ya difunto presidente con un rostro nuevo, básicamente lo veo como el hombre del bacalao.


Pareciera que existe algún tipo de manual de como ser Chávez en 100 días, en vista de no poseer un plan efectivo de gobierno y es cuando salta a la luz pública la tesis de un posible magnicidio, cabe destacar, una idea desgastada, antes mencionada por el ex-presidente y en las cuales nunca pasaba nada, no aparecía un culpable, se volvía a enfriar el tema y el mandatario guardaba la carta para utilizarla nuevamente en otra ocasión.

Por otro lado, me pongo a escuchar el discurso de Capriles y le doy la razón en muchas cosas, entre tantas cosas que el gobierno actual lo ha hecho catastróficamente mal, la gestión ha sido la mas corrupta en años y que no se cuenta con un plan de gobierno que sustente al país en este período presidencial.


Sin embargo, me gustaría que a veces nos olvidáramos de decir, Nicolás esto, Nicolás aquello, para escuchar propuestas concretas para solventar la problemática energética, económica y social del país, cual es el plan de acción y la forma de darle continuidad a las obras sin culminar por parte del gobierno.

En pocas palabras, olvidarse que existe un candidato que no tiene nada en el panorama y dedicar el tiempo en público para generar consciencia ciudadana y hacer entender al pueblo que estuvo con Chávez que no deben tener miedo de elegir otra opción, como dicen popularmente "No gastar pólvora en Zamuro".

Si Capriles gana las elecciones, los ciudadanos estaremos velando por que se cumplan cada una de sus promesas y en caso de que no sirva como presidente, desfilará de igual forma que lo debe hacer cualquier mandatario de un país rico en petroleo, tierras y por encima de todo calidad humana..